El gasto fijo familiar se divide en renta o hipoteca, servicios, supermercado, colegiatura, crédito fijo, ropa, vacación, diversión (restaurantes, cine, etc.) y otros. Cosas y rubros que se consumen mes a mes, y son de satisfacción inmediata. No esperamos gastar en el super esperando que nos retribuya una taza de interés o que nos regresen parte de nuestro consumo al final del año como ahorro. Pagamos las facturas del auto sabiendo que se deprecia año con año, y que solo nos da un servicio por tiempo limitado. Pero no importa, manejar un buen auto, es básico para el status de vida, pagar una colegiatura en un buen colegio, la hipoteca o renta de una casa en zona residencial o vacaciones dos veces por año, aún pagar una póliza de auto, con una prima alta; es parte del modus vivendi de la clase media alta.
"Pensar en comprar una póliza de Gastos Médicos, eso sí es un robo. Porque si nunca la ocupo, ese dinero si que se fue a la basura"- comentan varios de los prospectos que visitamos.
La vida del ciudadano promedio, que trabaja de 8 a 10 hrs diarias - que hace una comida completa al día 2 comidas más o menos saludables, que no toma suplementos vitamínicos, 3 copas a la semana, 2 cigarrillos al mes, 3 hrs a la semana de caminata, que tiene presiones básicas, como pagar las cuentas, ser productivo, cuidar su empleo- no corre riesgos significativos de enfermedades graves. Tal vez tenga migrañas de vez en cuando, y si es mayor de 35 años comience a padecer presión alta, por acumulación de estrés, lo que hará que acumule un poco más de grasa en el cuerpo, suban un poco los triglicéridos y esto de pie a que comience el primer padecimiento grave y silencioso que generalmente tiene que ver con el corazòn.Posiblemente a sus 40 años su cuerpo le haga una advertencia, tenga que acudir a un chequeo un poco espantado, y le diagnostiquen Hipertensión Arterial, padecimiento suficiente para que le rechacen una póliza de Gastos Médicos o excluyan de la póliza todo lo que tenga que ver con este padecimiento (derrame, una insuficiencia renal, enfermedad coronaria (enfermedad que afecta las arterias del corazón) y un ataque al corazón)
POLIZA PRESTADA, POLIZA QUITADA
El mejor escenario es que sea un empleado con la prestación de Gastos Médicos y ésta solvente todos sus padecimientos. Y mejor aún si nunca deja de laborar en la empresa y siempre tiene esa prestación. El peor escenario, la empresa debe prescindir de Ud. por enfermedad, la póliza queda cancelada. Solicitar una póliza individual es imposible, ya no es una persona asegurable, porque está enferma. Sin trabajo y con gastos fuertes.
Sandra contrató una póliza para solventar los gastos de su embarazo, cumplió con el período de espera para tener este beneficio. Después del parto, cancelo la póliza, 4 meses después, su hijo tuvo una complicación por un padecimiento congénito grave. Si ella hubiera concientizado la importancia de tenerla cobertura de Gastos Médicos Mayores, su hijo estaría cubierto de por vida.
Estos escenarios son casos reales que he experimentado a través de mi carrera como Asesor Patrimonial y Seguros. Es muy triste visitar personas que no pueden ver la necesidad de disminuir su riesgo no solo de gastar todo su patrimonio para solventar una enfermedad, si no de salvar su vida por tener asegurada una buena atención médica. Y que destinen grandes cantidades de dinero a satisfactores inmediatos.
Hablar de accidentes, es otro rubro, y no por ello menos importante, están asociados no solo a lo cotidiano, si no la actividad ocupacional y deportiva de la persona. Por lo general los niños tienen actividades deportivas dentro de la escuela o fuera de ella, juegan, brincan, vacacionan. Los papás realizan deporte desde el más básico hasta el más extremo, o su actividad laboral representa un riesgo medido como asistir a obras en construcción por ser Arquitecto o Ingeniero, contagiarse de alguna enfermedad por ser Médico o enfermera. Podría mencionar tantos ejemplos, y tantos testimonios como se vengan a mi mente.
Por ello cuando escucho argumentos como: “es un gasto innecesario” “no corro riesgos” “en otra ocasión” , me retiro sin intentar abrir una conciencia o cultura, porque las personas aprecian de forma diferente el ingreso que perciben, para unos es muy valioso como para dejar de consumir lo que les da el plus a su estilo de vida y para otros es muy costoso en proporción a la satisfacción inmediata que recibirán a cambio.